Martes, 05 de enero de 2016

Ayudar a tu hijo a decir sus primeras palabras es un proceso. Lee cómo una mamá ayudó a su bebé a convertirse en la pequeña parlanchina que es hoy.

Cuando mi hija era bebé, su vocabulario se limitaba (naturalmente) a “goo” y “gaa”. Aunque todavía no podía entender la mayor parte de lo que le decía, ya estaba internalizando los sonidos y palabras que necesitaba para convertirse en la parlanchina que es hoy.

Resulta que es importante hablar con regularidad a los nuevos bebés. No sólo aprenderán palabras, también la conversación les enseñará elementos de la conversación como mirar a las personas a los ojos al hablar y saber escuchar cuando otra persona está hablando. ¡Empieza con estos simples consejos para incentivar sus primeras palabras y tener un platicador en casa!

1. Cuantos más, mejor

Cada vez que podíamos, nos reunimos con la abuela, las tías, y los primos, y mantuvimos la conversación fluyendo para que nuestra hija pudiera acostumbrarse a escuchar diferentes voces. 

Cuando los bebés se acostumbran a la gente, se sienten con más confianza, y es posible que puedan aprender con más facilidad. Sin embargo, que eso no sea razón para que no dejes que personas menos conocidas hablen también con tu hijo. ¡Cuanto más le hablen, mejor!

2. Por todas partes

Llevar a tu niño contigo cuando tienes que salir puede parecer demasiado complicado y piensas que no vale la pena, pero de hecho es una gran experiencia. 

Balbucear con el cajero del banco, y hacer ruiditos en la tienda y con otros bebés en el parque le ayudará a mejorar sus habilidades sociales. A mi bebé le encantaba que la pusiera en su carriola para el paseo diario a las compras, a la farmacia, o simplemente alrededor de la cuadra antes de su siesta.

3. El juego de las citas

Los bebés y niños pequeños con quienes mi hija jugaba sirvieron mucho para estimular sus primeras palabras y sus habilidades del habla. La interacción fue importante para su desarrollo porque aprendió diferentes formas de jugar y a compartir. 

Estas visitas para jugar nunca fueron muy largas (más o menos una hora antes de cumplir 2 años), y siempre elegí una hora en que estuviera de buen humor, generalmente en la mañana o después de una siesta. 

Modela la conducta amable y amistosa que estás tratando de enseñar mientras etiquetas los juguetes (“¿Quieres darle este tren a tu amigo?&rdquoGui?o y describe lo que está pasando.

4. Toma una clase:

Un grupo musical, sesiones de yoga para mamá y el bebé, o lecciones de natación para el bebé pueden ser una excelente forma de interactuar con otros bebés y adultos mientras aprende a socializar y a formar palabras que reforzarán su desarrollo. 

Llevé a nuestra bebé a una clase de música cada semana, y ahí golpeteó al ritmo de la música y rodó por el suelo con un nuevo amiguito. ¡Le encantó!

Cada niño empieza a hablar a su propio paso, pero si te preocupa que tu bebé parece estar quedándose atrás, habla con el pediatra para que te diga qué puedes hacer para ayudar a acelerar sus habilidades de conversación. Y recuerda: ¡Sigue hablándole a tu bebé, aunque parezca tonto (como explicarle cómo doblas la ropa limpia)! Todos los esfuerzos cuentan.


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