Domingo, 03 de enero de 2016

14 técnicas para estar relajada durante el trabajo de parto









Estas 14 técnicas pueden ayudarte a atravesar la labor de parto con menos dolor para que realmente puedas disfrutar el nacimiento de tu bebé.

Para algunas mujeres afortunadas, el trabajo de parto es un como una leve brisa. Para otras, puede ser incómodo y doloroso... pero no tiene que ser así. Hay muchas formas de ponerte cómoda durante el trabajo de parto. Prueba estas técnicas naturales para aliviar el dolor antes del parto, y podrás probar otras a medida que el trabajo de parto avance. 

1. Técnicas de relajación

Los educadores, enfermeras, y mujeres que han usado este enfoque lo recomiendan más que cualquier otro porque es una forma no invasiva de reducir la tensión muscular y el dolor durante el parto. 

Relajación corporal progresiva – hacer una ""caminata"" para reducir la tensión de tu cuerpo – es algo que puedes aprender y practicar con anticipación para que sepas utilizarla bien durante el trabajo de parto. 

2. Masaje

Que tu pareja dé masaje a tus brazos, piernas o espalda durante el trabajo de parto para ayudar a relajarte y a disminuir la tensión y el dolor.

3. Mecerte

Pasa todo el tiempo que puedas de tu trabajo de parto en una silla mecedora, moviéndote suavemente hacia el frente y hacia atrás mientras respiras y te relajas.

4. Caminar o ""Bailar suavecito""

Caminar, o hasta simplemente imitar el movimiento de pasos junto a tu cama, reduce las molestias y ayuda a que tus contracciones sean más fuertes y regulares. También puedes tratar de ""bailar"" con tu pareja, apoyándote en él y balanceándose hacia delante y hacia atrás.

5. Cambiar de posición

No te quedes en la misma posición durante más de una hora, y no te acuestes en posición plana sobre tu espalda. En lugar de eso, trata de sentarte en tu cama o en una silla, acuéstate sobre uno de tus lados, ponte en cuclillas y mécete sobre una pelota de parto, o apóyate hacia delante sobre el respaldo de una silla o sobre la cama. 

6. Hidroterapia

Prueba a sentarte en una regadera con un chorro de agua a presión contra tu espalda, o acuéstate en una tina de hidromasaje. No todos los hospitales o clínicas de maternidad tienen una tina o regadera en la habitación, así que si necesitas utilizar este método de relajación durante el trabajo de parto, haz arreglos anticipados para que el nacimiento sea en una unidad que cuente con estos servicios. 

7. Aplicación de calor o frío

Una almohadilla térmica o una bolsa de hielo en tu espalda puede reducir la tensión muscular, mejorar la circulación, y adormecer el dolor.

8. Respiración rítmica

Usar patrones de respiración específicos ayuda a mantenerte relajada y a desviar tu atención del dolor durante una contracción. Se utilizan tres técnicas (lenta, modificada, y rítmica) a medida que avanza el trabajo de parto.

9. Imágenes visuales

Practica para visualizar una escena hermosa en tu mente, una que te haga sentir segura y relajada. Concentra tu mente en este lugar cuando tengas contracciones.

10. Música

Asegúrate de tener tus canciones favoritas, las que más te relajan, en tu teléfono, tableta, o laptop. ¡No olvides llevar tus audífonos!

11. Aromaterapia

Un aroma maravilloso te ayuda a relajarte y a sentir mejor. Lleva para tu habitación una fragancia o popurrí que te ayuden a sentir bien. 

12. Medicamentos y anestesia

Medicación relajante. Se pueden utilizar en cualquier momento durante el trabajo de parto. A veces, un relajante, utilizado junto con las técnicas no médicas mencionadas arriba, es todo lo que necesitas para soportar las contracciones. 

13. Analgésicos

También administrados como inyección, estos medicamentos harán que tus contracciones se sientan con menor intensidad. Debido a que estos medicamentos son muy potentes, pueden afectar a tu bebé y se deben usar con cuidado, además de que te harán sentir soñolienta y con nauseas. 

Estos medicamentos sólo se pueden administrar durante la fase activa del trabajo de parto. No se ofrecen en las primeras etapas del mismo porque pueden hacer más lentas o detener las contracciones, y tampoco se administran cuando la mujer ya está pujando porque podrían afectar al bebé después de nacer.

14. Anestesia epidural

Una epidural (una inyección de medicamento en tu columna vertebral) elimina casi toda la sensibilidad de tus contracciones. 

Hace efecto en aproximadamente 30 minutos. Aunque las epidurales ofrecen alivio casi completo del dolor a la mayoría de las mujeres, existen riesgos: Si se administra muy pronto, antes de estar en un trabajo de parto activo, una epidural puede hacerlo lento o detenerlo, haciendo necesarias otras intervenciones (como la administración de medicamentos o la ruptura de membranas) para hacer que siga avanzando el proceso. 

Una epidural puede hacer que tu presión arterial disminuya, y aumenta la probabilidad de que la persona que te está atendiendo tenga que utilizar forceps durante el alumbramiento por causa de la mayor relajación abdominal y tu menor habilidad para pujar. Si el trabajo de parto queda bloqueado, hasta podría ser necesaria una cesárea. 

Es difícil saber con anticipación cuál de las medidas de confort no médicas o cuál de los métodos médicos de alivio del dolor quieres usar. Una vez que estés en el trabajo de parto, podrás tomar decisiones sobre la marcha, de acuerdo con la intensidad y duración del proceso. Por ahora lo importante es que hagas tu tarea. Investiga todo lo que puedas acerca de tus opciones, habla con tu médico, y confía en tu instinto para tomar las decisiones que funcionarán mejor para ti y tu bebé.


Publicado por LearnCenter @ 8:05 PM  | Embarazo
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