Domingo, 03 de enero de 2016

No puedes sólo aventar la ropa de bebé en la lavadora con tu propia carga de ropa; obtén algunas ideas con estas sugerencias.

Mientras estuviste embarazada, tal vez escuchaste muchas historias alrededor de un tratamiento especial para la ropa de bebé. A pesar que lo anterior es parte de una tradición honrada y probada a lo largo del tiempo, a lo mejor pudiste escuchar algunos consejos un poco contradictorios.

Aquí hay algunas cosas que debes considerar cuando se trata de lavar la ropa de bebé.

1. Dale una lavada a cualquier prenda antes de usarla

Bastante parecido a lo que harías con tu propia ropa, si le pones algo que estará en contacto con la piel de tu bebé después de haberlo lavado, beneficiará a tu pequeñito.

Además de limpiar cualquier tipo de polvo o suciedad que pudo haberse acumulado en la ropa antes que le pusieras las manos encima, al lavar una prenda que estuvo en un estante o que fue ordenada por internet, ayuda a quitarle los químicos o los aceites que pudiesen estar en la ropa.

Aquí encontraras algunas prendas las cuales probablemente estarán en contacto con la piel de tu bebé:

• Ropa
• Ropa interior (camisetas, mamelucos, calcetines, pantalones, ropa para dormir)
• Baberos
• Ropa de cama (sábanas, cobijas, edredones, etc.)
• Cobijas de salida
• Silla del carro, carriola y telas del corralito
• Camisetas de mamá

También, ¡no te aloques y laves todo! Puede no ser necesario lavar todo lo que compraste y, considerando que los bebés crecen a pasos agigantados, tu peque crecerá velozmente y dejará la ropa más rápido de lo qué te imaginas. Conserva las etiquetas de la "parte interna" para que puedas regresarlas más adelante si resultaron innecesarias.

2. ¿Cuál es el detergente apropiado?

Camina por cualquier pasillo de detergentes para lavar en una tienda: ¡hay una gran cantidad de opciones!

Ten en cuenta los detergentes especialmente hechos con menor, o ninguna, cantidad de coloraciones o perfumes, ya que la piel de tu recién nacido aún es muy sensible. También, asegúrate de no usar cápsulas de realce de olor, suavizantes de telas para agregar, etc., hasta que sepas que la piel de tu bebé no reacciona a ellos.

3. Quitamanchas

Los bebés pueden hacer un batidillo en formas que nunca pensaste posibles. Diferentes tipos de manchas requieren de diferentes tipos de tratamiento, pero, debido a los bajos niveles de químicos para desvanecer las manchas en los detergentes específicamente hechos para bebé, puedes apostar que tendrás que remojar mucho y tratar la ropa previamente.

La regla general, como con cualquier mancha, es tratar de quitarla lo más pronto posible. Para la mayoría de las manchas relacionadas con bebés, querrás lavarlas con agua fría (a menos que sea una mancha aceitosa y grasosa), y trátala previamente con detergente y jabón, lávala y vuelve a repetir el proceso en caso necesario.


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